jueves, 7 de mayo de 2015
EN REFORMAS
martes, 1 de abril de 2014
Érase una vez...
Hélène Cixous. La risa de la Medusa.
lunes, 13 de enero de 2014
TROZOS
un corazón
un dedo/ pie
afición/ lengua/ café.
No perderme yo, A,
en concesiones/ arañazos/ camas
cabezas con ideas que duelen
y no soy yo.
En copas/ calles/ madrugadas
vacías
que no me quieren.
Ventrículo derecho pisado, roto.
Arteria rasgada.
Recompongo trozos,
A médico,
A Frankenstein
costurera con hilo de pescar atado a las muñecas.
No maniquí/ no madre
no ubre que alimenta
no maestra/ institutriz que educa y corrige.
No A ingenua vomitando
carcajadas a chistes supurantes.
Recojo trozos
recompongo
me
guardo corazón
pie
dedo
riñón
letras y discos.
Vuelvo a coser.
Ordeno. Escribo.
Escribo.
Escribo.
Día Frankenstein.
jueves, 20 de mayo de 2010
ME DECLARO CULPABLE
Escribir es construir simulacros, deseos, es un hacer continuo a la vez que un reflejo. Produce y reproduce. Es la ficción más extrema y una realidad tangible, la compañía y el arañazo. El implemento que le falta a la vida, aunque todo sea mentira. La luz de los sueños posibles, del deseo real, de la denuncia. Y el engaño más cruel.
Quizá la contradicción continua que la literatura lleva en sí sea lo que atrae y asusta de ella. Porque nos acerca a nuevos mundos, porque nos abre los ojos pero a la vez sigue reproduciendo y mostrándonos como naturales situaciones que tal vez no lo fueran tanto, y nos engaña. ¿Normaliza la injusticia? ¿Seguimos siendo mercado? ¿Nos enseña a pensar de la manera correcta? ¿Nos traslada miedos, alegrías, decepciones que nos marcan el camino? Qué hacer entonces... Seguiremos estando atrapados en las palabras usadas, gastadas, vacías. Seguiremos fingiendo.
Fernando Pessoa.Autopsicografia
O poeta é um fingidor.
Finge tão completamente
Que chega a fingir que é dor
A dor que deveras sente.
E os que lêem o que escreve,
Na dor lida sentem bem,
Não as duas que ele teve,
Mas só a que eles não têm.
E assim nas calhas de roda
Gira, a entreter a razão,
Esse comboio de corda
Que se chama coração.
martes, 11 de mayo de 2010
HOY SÓLO SÉ QUE EXISTO Y AMANECE
Allá en la Isleta recordé Troppo mare y recordé a su autor, Javier Egea. En Las Negras mi mente recordó la cita de Passolini que encabeza el libro, "No es de mayo este aire impuro", y ya me trajo sabores de derrota. El comienzo del libro, "Extraño tanto mar, raro este cielo", me anticipó un tacto áspero, la extrañeza, el no-lugar, el no-reconocimiento, el choque inevitable entre mi realidad ficticia y mi real y tangible deseo.
Pequeñas casas blancas con destellos azules, piedras lisas, rodadas, por el paso de los días. Versos ya imposibles de separar de mí y de mi historia "pero dónde tus ojos, si sólo se tratara", "ante el aprendizaje de la vida/ ofrezco mis ruinas a tus ojos", "Te llaman luz, amor. Hoy te llamo derrota": Vienen, los repito, los expulso de mi mente para volver a repetirlos de forma tal vez incesante. Se abren heridas que forman abismos.
"Qué gran error -la trampa- los pensamientos bellos
tus ojos, la pasión, aquello de la vida."
Lo que pueda contaros
es todo lo que sé desde el dolor
y eso nunca se inventa.
Porque llegar aquí fue una larga sentina,
un extraño viaje,
una curva de sangre sobre el río,
mientras todo era un grito
y ya se prefilaba resuleto en latigazos
el crepúsculo.
Las historias se cuentan con los ojos del frío
y algún sabor a sal y paso a paso
-lengua y camino-
porque la sangre se nos va despacio,
sin borbotón apenas,
demsadejadamente por los labios.
Las historias se cuentan una vez y se pierden.
Javier Egea. Troppo mare.
sábado, 24 de abril de 2010
Palabras más...
miércoles, 21 de abril de 2010
PASTEL DE CARNE

No voy a ser un pastel de carne, debió de pensar. Me sobra algo de grasa, mis pechos crecen y se hinchan. Llenan los sujetadores. Y tal vez me esté convirtiendo en material-no-poético o novelable. Hay celulitis, mi vientre no está plano y firme, la piel sigue tensa pero se destensará al fin y al cabo. No puedo ofrecer otro cuerpo y este ni siquiera está mal. Y solo soy mi cuerpo pero tampoco soy solo mi cuerpo. ¿Estoy esperando a que llegue alguien y se coma un pedazo del pastel?
Buen librode una autora ya imprescindible. Sorprendente final.
CUENTOS INCOMPLETOS II... EN EL SORTILEGIO DE LAS LÍNEAS CURVAS
La brújula no encontró el norte pero rompió los maleficios de los caminos rectos y los astros imperantes. Rechacé los caminos trazados para trazar el mío. Olvidé recordar las reglas del juego e inventé las propias. Olvidé para qué sirven las cosas por jugar con ellas; por hacer otro mundo. Y las nombré de nuevo.
Nadie había al final del camino. Pero ahora sí estaba yo...
lunes, 19 de abril de 2010
INVENTARIO DE NUEVOS PROPÓSITOS
Déjame que te arañe con mis dedos la espalda
como rasga la pluma este papel en blanco,
hiriendo la pureza, desatando la tinta
escribiendo reflejos de vida con cuchillos.
Déjame destapar la caja de Pandora
(era diciembre, el frío, el corazón, la bruma)
llegará la tristeza, a dónde la hermosura...
domingo, 11 de abril de 2010
PEQUEÑO ASESINATO
Tengo que matarte, destruirte entera. Comenzar de nuevo desde los cimientos, arrancar con saña la flor que amanece y transplantar cuchillos o sábanas blancas que hagan como muros. Matarte y que lluvia constante y espesa tienda una cortina.
Tengo que matarte, destesto los días claros que aparecen sin que tú los veas, que todo no tenga nitidez precisa que encaje en tu mente las piezas del puzzle, del 2+2 nunca suman siempre 5.
Es todo impreciso y todo muy vago, irreal, manchado en exceso de ternura fácil. Me cansé de todo, del mundo en la bruma. Tengo que matarte para cobrar luz. Asesinar la parte tuya que detesto, muy despacio, casi como quien hace una ecuación, de forma analítica, fría. Porque aborrezco tu imagen de mujer fuerte de la misma manera que aborrezco tu pose de mujer sensible, vulnerable y frágil.
¿Cuál es el camino?
Contra Jaime Gil de Biedma
De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación -y ya es decir-,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
-seguro de gustar- es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.
Si no fueses tan puta!
Y si yo no supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.
A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!
viernes, 9 de abril de 2010
CUENTOS INCOMPLETOS I... DE MARIPOSAS...
Noche a noche te iría inventando historias, te las leería en voz alta y cantaría los sones de otras tierras lejanas. para envolverte. Las palabras como el hilo que dibuja un tapiz, como las estrellas dispersas pero ordenadas del cielo tan oscuro.
Y tú, que nacieste ya antes como una promesa. Porque el deseo tiene carta de realidad, porque la corresopndencia que se establece entre sueños y realidad a veces es caótica, otras veces, ordenada. Y sobrecoge. Y trae certezas de sentir. Naciste como una promesa porque siempre fue soñada: mi interlocutor, el hilo que tejer que no se rompa...
Hoy he visto las mariposas...
MUERTE EN EL OLVIDO
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...
Ángel González
domingo, 4 de abril de 2010
EL BAREMO DE LA FELICIDAD
Asisto admirada a los otros baremos, a los de la tiranía que imponen el cuerpo y la imagen, a los de los cuerpos comestibles, a los de las necesidades-innecesarias que nos vamos creando y la ansiedad al no poseer, a la estupidez generalizada que mi propia estupidez no asume. Y veo cómo se agrandan, se generalizan, cómo se comen el tiempo y el silencio. Y ya todo es ruido, más ruido, más tiempo ocupado, más acción, menos quietud. Y vuelvo a pensar en el libro, las palabras, el sofá, un roce, una caricia al paso. Y me pregunto qué es lo que estamos haciendo tan mal.
"¿Recuerdas lo que queda de la vida?
¿Conoces este ritmo que es un barrio acechando,
brillante puñalada en forma de cadera
que mueve un viento seco y te mira en la esquina
con un vaso en la mano y un temblor en la boca?"
Javier Egea